8 consejos sobre cómo controlar tu deuda de crédito

La realidad es que la deuda descontrolada es una pesadilla para muchas familias españolas. Un grave problema surge con las tarjetas de crédito, los saldos pendientes de los cuales han aumentado de 26.000 millones de euros en 2005 a 89.100 millones al cierre de 2012. (datos sobre la deuda).

Si esta es tu situación, ánimo. Tanto si te has acostumbrado a pagar lo mínimo imprescindible cada mes en tu tarjeta de crédito mientras sube tu deuda total, como si necesitas controlar tus gastos de otras fuentes de crédito, los próximos consejos te ayudaran a controlar la situación.

Consejos controlar deuda de crédito

1. Reconocer y enfrentar el problema

El primer paso para resolver cualquier problema es reconocerlo. La deuda es un problema que genera mucha angustia y vergüenza. Es como un secreto del cual nadie habla, pero si no te reconoces el problema a ti mismo (y tus seres queridos), no podrás dar los pasos necesarios para salir de él.

2. Listar y ordenar las deudas

Es importante reunir los últimos estados de cuenta de todas las tarjetas de crédito y sumar los saldos para ver cuánto es la deuda total. De esta manera, podrás calcular la dimensión de la misma y tendrás una fotografía completa de la situación en la que estas metido.

Ahora toca hacer una lista de lo que debes en cada tarjeta de crédito, como por ejemplo, las siguientes categorías: Nombre de la Tarjeta, Saldo Total (Deuda), Tasa de Interés, Pago Mínimo y Fecha de Pago.

A continuación, ordénalas con respecto a su tasa de interés, de mayor a menor. Es decir, pon primero la tarjeta que cobra la tasa de interés más elevada, y así sucesivamente. Mediante este enfoque, iremos concentrando nuestros esfuerzos en pagar primero las deudas más caras.

3. Utiliza solo una tarjeta y deja las demás en casa

El objetivo fundamental es resolver la deuda. Por lo tanto, debes evitar a toda costa seguir usando otras tarjetas y de esta manera, incrementar tu deuda por otro lado. Pon sólo una tarjeta en tu cartera — la que tenga las tasas de interés y las condiciones de pago más ventajosas — y deja las demás en casa. No las lleves encima y no las tengas a la mano. Alguna gente recomienda cortarlas, pero en mi opinión es mejor guardarlas en un lugar seguro, para evitar cualquier tentación. Otra recomendación es acostumbrarte a pagar todo en efectivo o con tarjeta de débito y solo usarla de crédito para emergencias.

4. Usa tu tarjeta de débito

Si tienes la costumbre de utilizar una tarjeta cuando te falta dinero, acostúmbrate a usar la tarjeta de débito (ligada a tu cuenta corriente). Evitarás acumular deuda en la tarjeta de crédito, no recibirás facturas mensuales y el dinero saldrá directamente de tu cuenta corriente, así que posiblemente lo pensarás dos veces antes de comprar algo.

5. Paga con puntualidad

Si pagas con retraso tu cuota mensual, la compañía de crédito te cobrará un sobrecargo y/o interés. Esto se puede volver aún más complicado si tienes varias tarjetas y varias fechas de pago.

La solución es organizarlo, toma nota del día de pago de cada tarjeta y anótalo en un sitio donde lo veas. Personalmente, prefiero hacer el pago por internet, pero infórmate si tu banco cobra comisión por la transacción.

6. Calcula tu tasa de interés

El interés de las tarjetas de crédito varía enormemente, así que, si ya tienes deuda acumulada, tienes que calcular exactamente qué tasa de interés estás pagando. Esta información se encuentra en la letra pequeña de tu factura mensual. Si la información es confusa, llama a tu compañía de crédito y habla con uno de sus representantes para que te explique todos los detalles.

7. Intenta reducir el interés de tu tarjeta actual

Mientras tengas a tu compañía de crédito al teléfono, puedes aprovechar para decirles que estás pensando cancelar tu tarjeta para transferir tu saldo a otra tarjeta con un interés más bajo (asegúrate primero que dicha tarjeta existe, seguro que te preguntan). A veces, tu compañía prefiere reducir tu tasa de interés antes que perderte como cliente, pero depende de la compañía y tu situación personal.

8. Consolida tu deuda

Si puedes, intenta que tu deuda se vaya migrando de varias tarjetas a una sola que puedas controlar más fácilmente. Usar sólo una tarjeta te permite darte más cuenta de lo que gastas, y si tiendes a sobrepasar el límite de lo que puedes gastar en tus tarjetas, usar una única tarjeta te ayudará a evitar daños mayores. Acuérdate que lo principal en todo esto es tomar la decisión de querer salir de deuda y estar dispuesto a trabajar hacia esta meta.

Dicho esto, si sientes que has agotado todas las opciones disponibles, existen compañías especializadas en consolidar pagos. Por lo general, ofrecen un préstamo a bajo interés con un plazo más largo de lo habitual para que puedas devolverles el dinero.

Ahora, atención, la mayoría de los expertos financieros opinan que es mejor pagar las deudas de forma individual y sin que medie ninguna agencia. No cuesta nada investigar si hay empresas de gestión de la deuda de buena reputación que te puedan ayudar a consolidar sus deudas.

Sin embargo, ten mucho cuidado con la compañía que eliges porque la consolidación podría terminar saliéndote más cara que si pagaras tus deudas de forma individual y por tu cuenta. Antes de contratar cualquier empresa, asegúrate de leer bien la letra pequeña del contrato y pregúntate qué ganan ellos con todo eso, porque aunque el interés que te ofrezcan es bajo, luego suelen cobrar comisiones por cualquier servicio.

Una última precaución: No confíes en nadie que diga que pueden hacer que tus deudas desaparezcan. Puede haber consecuencias graves y de largo plazo para el uso de las compañías de liquidación de deuda o declararse en bancarrota.

Bueno esto es todo por hoy, os deseo un buen fin de semana.